Mientras se agotan las últimas horas del año, mi hijo duerme en el sofá y yo camino medio en cueros por la casa, buscando unos pantalones que casen con mi túnica hawaiana-playera-hippy (no sé cómo describirla). Me paso la vida diciendo que esta celebración es una mierda, que no es más que una noche fría seguida de un día deprimente, que es la culminación de la horterada más aberrante. Y lo creo de verdad.
Pero, entonces, ¿por qué siento un nudo en el estómago mientras escribo estas líneas?
El año pasado, tal noche como ésta, cenamos sin ganas en medio de una calma tensa. El niño se durmió pronto. Yo me senté en el sofá sobre las once, supongo que para ver algún programa que me hiciera sentirme menos sola. Hablar y conversar agradablemente estaba totalmente descartado. De repente, abrí los ojos y eran la una y media. Fue la primera vez en mi vida que se me pasaron las campanadas.
Hoy, Nacho y yo hemos salido con la bici esta mañana, y hemos hecho todo el recorrido Cambrils-Salou bajo un cielo radiante. Hemos parado en varias playas a jugar con la pelota y después hemos hecho el vermut en un chiringuito. Hemos comido en casa tranquilamente y estamos citados a las diez para cenar con gente que hace un año no conocía. Se ha dormido a las siete porque no hemos parado en todo el día, pero mejor, porque así descansa ahora y luego podrá enterarse de la cena y jugar con su amiguita Paula. No me pienso perder las campanadas y voy a brindar las veces que haga falta.
Creo que lo del nudo en el estómago viene dado por el balance. Lo que hemos hecho, cómo estamos de diferentes respecto al año pasado, a quién echamos de menos en la mesa. Yo creo que este año he ganado. Y nunca más voy a desperdiciar la oportunidad de celebrar que sigo aquí, viva y coleando.
¡Feliz 2012 para todos!
sábado 31 de diciembre de 2011
viernes 2 de diciembre de 2011
La ficha del tiovivo (o el vértigo)

Una inocente ficha de recreo puede disparar el vértigo más acojonante.
Cuando llegan estas fechas, en la plaza en la que vivo instalan un tiovivo infantil. No sé si "tiovivo" es la palabra más adecuada; es uno de esos mini circuitos de coches que dan vueltas y más vueltas y que a los niños les encantan. Esta atracción usa un sistema de fichas muy extraño. Durante la primera semana, solo puedes acceder con una invitación que te dan en los comercios colindantes. La segunda, has de comprar las fichas. La tercera, no me quedó muy claro, pero era una especie de híbrido de los dos métodos anteriores: una cosa muy rara.
El caso es que, uno de los últimos días, ahí que me fui, con mi flamante ficha en una mano y mi hijo agarrado de la otra. "No puede subir", me dijo el operario. "Estas fichas ya no las aceptamos, son de la segunda semana". "Pero si yo la compré, pagué euro y medio por ella". "Sí, pero esta semana no las aceptamos. Aun así, le recomiendo que no la tire. Guárdela y la podrá utilizar el año que viene".
Mi hijo se puso a llorar. A mí se me quedó cara de tonta. Mientras tanto, otros niños con las fichas adecuadas sí subían a los caballitos. El rostro del operario era pétreo y hierático. No había nada que hacer allí, no existía posibilidad de apelación, con lo cual nos fuimos arrastrándonos a la terraza del Dolce.
Estaba sentada y no podía dejar de pensar en aquellas palabras: "guárdela y la podrá utilizar el año que viene". Me causaban estupefacción. Guardar una ficha de autos de choque durante un año. Para un viaje que duraba un minuto. No lo podía entender. Era un concepto de vida útil demasiado innovador para mí. Le di vueltas durante unos minutos, y después pasé a beberme el café con leche.
Hoy, abriendo un cajón, me he encontrado con la ficha. Ahí estaba, viendo pasar el tiempo. Había estado allí todo el año, y ahora ha vuelto para recordarme esta historia. Inmediatamente, como un rayo, han venido a mi cabeza todos los acontecimientos descritos anteriormente. Juraría que la ficha ha esbozado una media sonrisa burlona al verme. Yo la he mirado con renovado respeto.
La ficha de los caballitos me ha hecho sentir mal. No solo porque ella ha ganado, sino porque me recuerda que ya hace un año de ese día. Un año que no he visto pasar, en serio. Ni lo he olido. Aquí estoy yo otra vez, mirando el tiovivo desde mi balcón. Un año en el mismo lugar. Pensando igual y con los mismos problemas que en diciembre de 2010. No he andado ningún camino durante este año. Me siento fatal. No hay nada que odie más que el estancamiento.
lunes 24 de octubre de 2011
La rentrée. Uf.
Me siento en plena rentrée, aunque haga semanas que debería haber superado esa fase. Escribo estas líneas robando minutos a todas las cosas que tengo por hacer, que al final no haré o dejaré a medias. Ejemplo nº 1 de tarea: planchar la etiqueta con el nombre de mi hijo (Nacho Quílez Cavero) en la ropa que llevará a la guarde, es decir, toda. Ejemplo nº 2: Escribir mail recordatorio "me debes tanto" a todos mis morosos. Ejemplo nº 3: envolver las tres cosas que le regalo a mi padre por su cumpleaños (fue el 6 de octubre) y, algún día, dárselas. Si empezara a escribirlas todas, no pararía en cinco días. Estoy en ese punto en el que me sería más fácil hacer una "not to do" que una "to do list". Estoy superada por esta ola de rentrée. Y es que, por algún motivo, soy incapaz de ponerme en marcha. Veo las cosas como desde lejos. He perdido tantos trenes en los últimos meses (en el sentido literal) que no puede ser casual. Seguramente éste no es el post más adecuado para revitalizar el blog, pero, eh, al menos he vuelto a escribir.
martes 19 de abril de 2011
Las "clases del 91"
Observo en Facebook y otros lugares que están en auge los reencuentros en plan cena con tu clase de EGB. Ya con solo decir EGB, mi cabeza bulle con un montón de imágenes de niños en chandal y bambas Rhodes, así era mi colegio público de clase media - media.
En mi curso o bien no se ha hecho ninguna, o bien no me han invitado. De pequeña me apasionaban esas películas americanas en las que los compañeros de clase se reencontraban tras muchos años en una de estas reuniones. Siempre había sorpresas: el feo se había convertido en un bombón, la animadora estaba enganchada a la cocaína... A veces incluso se retomaban romances olvidados.
El caso es que he estado pensando en qué categoría de "reencontrada" encajaría yo, y no lo tengo muy claro. En cuanto al aspecto físico, nunca fui de las guapas de la clase pero tampoco de los callos. Creo que en este apartado he seguido la evolución lógica, no me he apartado del percentil 50 (pequeño guiño a los padres que me leen). Respecto al éxito laboral... Uf, no salgo muy bien parada, aunque si tenemos en cuenta la situación actual, bueno, supongo que trabajar, por sí solo, ya es un triunfo, ¿no? Aprobado raspado (aunque mañana vaya a a pedir un aplazamiento de pago de IVA a Hacienda). Vida personal... Pasapalabra, por favor. Eso sí, enseñaría millones de fotos de mi hijo para certificar que algo de provecho he hecho en todos estos años. Estado de mi tigueraje... Por los suelos. Ahí creo que los demás serían muy críticos conmigo.
Veo habitualmente a dos compañeros de clase de EGB. Uno es un amigo de largo recorrido con el que tengo desencuentros frecuentes que se traducen en semanas y semanas sin hablarnos. El tipo es un tíguere, pero no para mí. El otro es una persona muy especial, también un hombre, que se casó con una de mis mejores amigas y juntos han formado una familia numerosa preciosa. A este último no le conocía en profundidad en mis días escolares y ha sido una grata sorpresa. Es una persona dulce, sensata y muy divertida.
Mi primer recuerdo, lo expliqué un día, me lleva al patio de mi guardería. Después, muchos de ellos me trasladan al huerto de mis abuelos en Pozán. Y, un poco más tarde, llega el patio del colegio. Jugando al fútbol, escuchando música con los modernos Walkman de un pionero, riendo hasta no poder más y pasando muchas, muchas horas (yo era de las que estaba todo el día escolarizada y porque no había más horas). Me pregunto qué será de algunos de mis ex compañeros. ¿Me recordarán? Espero que algún día me inviten a uno de estos reencuentros.
En mi curso o bien no se ha hecho ninguna, o bien no me han invitado. De pequeña me apasionaban esas películas americanas en las que los compañeros de clase se reencontraban tras muchos años en una de estas reuniones. Siempre había sorpresas: el feo se había convertido en un bombón, la animadora estaba enganchada a la cocaína... A veces incluso se retomaban romances olvidados.
El caso es que he estado pensando en qué categoría de "reencontrada" encajaría yo, y no lo tengo muy claro. En cuanto al aspecto físico, nunca fui de las guapas de la clase pero tampoco de los callos. Creo que en este apartado he seguido la evolución lógica, no me he apartado del percentil 50 (pequeño guiño a los padres que me leen). Respecto al éxito laboral... Uf, no salgo muy bien parada, aunque si tenemos en cuenta la situación actual, bueno, supongo que trabajar, por sí solo, ya es un triunfo, ¿no? Aprobado raspado (aunque mañana vaya a a pedir un aplazamiento de pago de IVA a Hacienda). Vida personal... Pasapalabra, por favor. Eso sí, enseñaría millones de fotos de mi hijo para certificar que algo de provecho he hecho en todos estos años. Estado de mi tigueraje... Por los suelos. Ahí creo que los demás serían muy críticos conmigo.
Veo habitualmente a dos compañeros de clase de EGB. Uno es un amigo de largo recorrido con el que tengo desencuentros frecuentes que se traducen en semanas y semanas sin hablarnos. El tipo es un tíguere, pero no para mí. El otro es una persona muy especial, también un hombre, que se casó con una de mis mejores amigas y juntos han formado una familia numerosa preciosa. A este último no le conocía en profundidad en mis días escolares y ha sido una grata sorpresa. Es una persona dulce, sensata y muy divertida.
Mi primer recuerdo, lo expliqué un día, me lleva al patio de mi guardería. Después, muchos de ellos me trasladan al huerto de mis abuelos en Pozán. Y, un poco más tarde, llega el patio del colegio. Jugando al fútbol, escuchando música con los modernos Walkman de un pionero, riendo hasta no poder más y pasando muchas, muchas horas (yo era de las que estaba todo el día escolarizada y porque no había más horas). Me pregunto qué será de algunos de mis ex compañeros. ¿Me recordarán? Espero que algún día me inviten a uno de estos reencuentros.
sábado 19 de marzo de 2011
"Timo"
Ayer mi hijo me dijo por primera vez "t'estimo", aunque a su manera, "timo". Fue por teléfono y de manera totalmente inesperada. Después me mandó muchos besitos. ¿Qué puede saber un renacuajo de dos años del amor? Lo ignoro. Lo que está claro es que esta declaración la ha copiado de mí que, yo sí, me paso todo el día diciéndoselo y solo suspiro por él. Tuve que esperar treinta años para conocer el amor más primitivo, incondicional y puro, y hay que ver lo que vale la pena, aunque solo sea por el placer egoísta de descubrir partes de ti que no sabías que existían. Y ese niño que vaya con cuidado que cualquier día de estos me lo voy a comer.
domingo 13 de marzo de 2011
El dubte (Mazoni)
No tengo demasiadas ganas de escribir últimamente, pero esta canción (tan sencilla, tan bonita)que no dejo de escuchar resume bastante bien cómo me siento (y la eterna duda)instalada en mi cabeza.
EL DUBTE
El dia s’apaga i les flors es tanquen dins el teu jardí
He pensat dir-te moltes coses però ara ja no les vull dir
Demà
Potser
No ho sé
Tot és confús
El que avui sembla senzill l’endemà es torna complicat
El desig posa el peu a la porta perquè l’amor pugui entrar
I quan
És dins
Sovint
Et sents perdut
Submergit en el dubte
La vida premia als que busquen un camí sense marcar
Però el dubte mossega a l’hora de triar el moment
que has de parar
I aquest
Moment
Concret
No arriba mai
Submergit en el dubte etern
¿Qué os parece? A mí en concreto la última estrofa me pone los pelos de punta. Diría que Jaume Pla ha entrado en mi cabeza y le ha hecho una foto por dentro. Aunque eso es imposible porque no nos conocemos, exceptuando alguna mirada furtiva (de mí hacia él) en algún backstage cochambroso.
Mazoni nunca me había gustado demasiado. Aunque les había visto varias veces en directo, me parecían pretenciosos y me caían mal como grupo. Sin embargo, este último disco (Fins que la mort ens separi) me encanta. Lo escucho día sí, día también. La voz de Jaume Pla, en la que nunca me había fijado, de repente me transporta. Ya no parece que quiera hacer un ejercicio de estilo con cada canción, cosa que me cargaba mucho. Las letras son brutales. Las melodías, sorprendentes. Me muero de ganas de verlos en directo con este disco. Acabo de consultar su web y no tienen nada previsto por estas "contrades", así que habrá que esperar (o ir a verlos fuera).
Bueno, al final he escrito algo. Que disfrutéis mucho de Mazoni también vosotros.
EL DUBTE
El dia s’apaga i les flors es tanquen dins el teu jardí
He pensat dir-te moltes coses però ara ja no les vull dir
Demà
Potser
No ho sé
Tot és confús
El que avui sembla senzill l’endemà es torna complicat
El desig posa el peu a la porta perquè l’amor pugui entrar
I quan
És dins
Sovint
Et sents perdut
Submergit en el dubte
La vida premia als que busquen un camí sense marcar
Però el dubte mossega a l’hora de triar el moment
que has de parar
I aquest
Moment
Concret
No arriba mai
Submergit en el dubte etern
¿Qué os parece? A mí en concreto la última estrofa me pone los pelos de punta. Diría que Jaume Pla ha entrado en mi cabeza y le ha hecho una foto por dentro. Aunque eso es imposible porque no nos conocemos, exceptuando alguna mirada furtiva (de mí hacia él) en algún backstage cochambroso.
Mazoni nunca me había gustado demasiado. Aunque les había visto varias veces en directo, me parecían pretenciosos y me caían mal como grupo. Sin embargo, este último disco (Fins que la mort ens separi) me encanta. Lo escucho día sí, día también. La voz de Jaume Pla, en la que nunca me había fijado, de repente me transporta. Ya no parece que quiera hacer un ejercicio de estilo con cada canción, cosa que me cargaba mucho. Las letras son brutales. Las melodías, sorprendentes. Me muero de ganas de verlos en directo con este disco. Acabo de consultar su web y no tienen nada previsto por estas "contrades", así que habrá que esperar (o ir a verlos fuera).
Bueno, al final he escrito algo. Que disfrutéis mucho de Mazoni también vosotros.
jueves 24 de febrero de 2011
¡He ganado un premio!

He ganado un premio y estoy muy contenta. Me lo ha otorgado Kira Permanyer (kirapermanyer.blogspot.com) y lo tengo que pasar a tres blogs. Resulta que sólo leo tres blogs: el de Kira, el de Marc (ya premiado por Kira) y Estrenando Soltería (estrenandosolteria.blogspot.com), así que mi distinción va para éste último.
También hay que escribir diez cosas sobre uno mismo. Allá voy, esto va a ser lo más fácil que he escrito nunca:
1. Todas las cosas importantes de mi vida me pasan durante los tres primeros meses del año.
2. Si pudiera conocer a una persona famosa, escogería a Alfonso Arús.
3. Me gusta conducir por la A-7 dirección sur mientras escucho música. No sé por qué, pero siempre que hago este trayecto se me ocurren ideas profundísimas.
4. Mi pasatiempo favorito es reírme y para hacerlo siempre confío en el humor surrealista, nunca me falla.
5. Me encanta ser madre. Es la experiencia más intensa que he vivido nunca y se la recomiendo a todo el mundo.
6. Me he enamorado tres veces en mi vida.
7. Creo que no me voy a enamorar nunca más.
8. Mis primeros recuerdos me llevan al patio de una guardería y a un nombre de niño, Salvador, que al parecer era mi novio.
9. De pequeña cambié mucho de colegio, a veces a medio curso. Cuando esto pasaba, me asignaban siempre el último número de la lista, 35 ó 36, y yo no lo soportaba.
10.Me encantaría tirar el tiempo atrás.
¡Qué fácil es hablar de uno mismo! Me conozco el tema.
¡Gracias Kira por el premio!
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