viernes, 2 de diciembre de 2011

La ficha del tiovivo (o el vértigo)



Una inocente ficha de recreo puede disparar el vértigo más acojonante.

Cuando llegan estas fechas, en la plaza en la que vivo instalan un tiovivo infantil. No sé si "tiovivo" es la palabra más adecuada; es uno de esos mini circuitos de coches que dan vueltas y más vueltas y que a los niños les encantan. Esta atracción usa un sistema de fichas muy extraño. Durante la primera semana, solo puedes acceder con una invitación que te dan en los comercios colindantes. La segunda, has de comprar las fichas. La tercera, no me quedó muy claro, pero era una especie de híbrido de los dos métodos anteriores: una cosa muy rara.

El caso es que, uno de los últimos días, ahí que me fui, con mi flamante ficha en una mano y mi hijo agarrado de la otra. "No puede subir", me dijo el operario. "Estas fichas ya no las aceptamos, son de la segunda semana". "Pero si yo la compré, pagué euro y medio por ella". "Sí, pero esta semana no las aceptamos. Aun así, le recomiendo que no la tire. Guárdela y la podrá utilizar el año que viene".

Mi hijo se puso a llorar. A mí se me quedó cara de tonta. Mientras tanto, otros niños con las fichas adecuadas sí subían a los caballitos. El rostro del operario era pétreo y hierático. No había nada que hacer allí, no existía posibilidad de apelación, con lo cual nos fuimos arrastrándonos a la terraza del Dolce.

Estaba sentada y no podía dejar de pensar en aquellas palabras: "guárdela y la podrá utilizar el año que viene". Me causaban estupefacción. Guardar una ficha de autos de choque durante un año. Para un viaje que duraba un minuto. No lo podía entender. Era un concepto de vida útil demasiado innovador para mí. Le di vueltas durante unos minutos, y después pasé a beberme el café con leche.

Hoy, abriendo un cajón, me he encontrado con la ficha. Ahí estaba, viendo pasar el tiempo. Había estado allí todo el año, y ahora ha vuelto para recordarme esta historia. Inmediatamente, como un rayo, han venido a mi cabeza todos los acontecimientos descritos anteriormente. Juraría que la ficha ha esbozado una media sonrisa burlona al verme. Yo la he mirado con renovado respeto.

La ficha de los caballitos me ha hecho sentir mal. No solo porque ella ha ganado, sino porque me recuerda que ya hace un año de ese día. Un año que no he visto pasar, en serio. Ni lo he olido. Aquí estoy yo otra vez, mirando el tiovivo desde mi balcón. Un año en el mismo lugar. Pensando igual y con los mismos problemas que en diciembre de 2010. No he andado ningún camino durante este año. Me siento fatal. No hay nada que odie más que el estancamiento.

2 comentarios:

  1. Si te sirve de consuelo, que creo que no.. esa sensación de estancamiento la tenemos muuucha gente! supongo que será debido a la situación y el pais en que vivimos. Don´t Worry Elena que ya llegarán mejores tiempos, al menos eso quiero pensar.

    PD: Algo mas positivo, divertido, raro, fantasioso, diferente... vamos menos realista-negativo, podrias escribir!! Intentalo!!

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  2. Yo creo que sí te han pasado cosas este año. A lo largo de este 2011 has aprendido a afrontar tu nueva situación. A principio de año lo llevabas fatal y ahora te veo mucho más suelta y organizada!
    En el 2012 pasará algo grande, te lo aseguro!

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