Permitidme que ahonde un poco más en el concepto White Trash. En Estados Unidos se llama así a los blancos de clase baja, esos que en las películas viven en caravanas y no tienen muchas expectativas de mejorar.
Así me siento yo profesionalmente: en una caravana cutre por la que he pagado un precio demasiado alto. Me siento estafada. A mi caravana aún le queda un resquicio de dignidad, pero si no se recupera pronto va a acabar peor que la de Ángel Cristo.
Hoy tengo clase de inglés. Mi profesora sí que es auténtica White Trash. Además es yankee. Siempre me está pidiendo adelantos "para comprar algo de comida"; cada dos por tres se cambia de casa; me enseñó su historial de Google y vi cosas como "qué hay que hacer para borrarse de una lista de morosos"... Yo la adoro. Lo gracioso es que ella cree que yo tengo un estatus social superior, porque vivo en la zona pija (herencia de mi madre) y tengo un coche nuevo (comprado a precio de saldo y con algún chanchullo), pero en realidad estamos más cerca de lo que ella nunca podría imaginar.
martes, 25 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Yo te aconsejo que te muevas... no es facil, sobretodo si tu sueldo es muy importante para las cosas básicas, pero vale la pena. El trabajo ocupa un lugar importante en nuestras vidas, muchas horas le dedicamos... y si no te sientes valorada o contenta,estás más de tres cuartas partes de tu vida perdida.
ResponderEliminarAnimo! seguro que encuentras el camino. Y nada de White Trash!
Me encanta también tu profe de inglés, pero no es un camino a ser seguido!
ResponderEliminarKira y Pulguita, muchas gracias por vuestros comentarios. Kira adoro mi trabajo, es sólo que la crisis lo ha reducido casi a anécdota.
ResponderEliminar