domingo, 23 de mayo de 2010

White trash

Ya sea por inmadurez mía o por visicitudes del destino, a veces me siento más White trash que nadie. No me malinterpretéis; sé que soy afortunada en muchas cosas pero también soy inconformista y, como tal, periódicamente me tengo que quejar de algo.

El caso es que no tengo talento para la vida diaria o realidad. No controlo los mecanismos del día a día. Me pierdo en las cosas más simples. También me pierdo en mis razonamientos, constantemente. Puedo estar explicando o explicándome (esto último es más común) algo a mí misma y acabar conectada a la página del SETI sin saber ni cómo (Search for Extraterrestrial Intelligence) pensando que hay un hilo directo que une las dos cosas.

Otro asunto es mi profesión. Profe... ¿qué? Ya no sé si lo es o se trata de un chiste o algo así. El otro día estuve hablando con varios colegas y la verdad es que el panorama está mal tirando a apocalíptico. Sólo se mantienen los consolidados. Yo llevo apenas tres años como profesional y estoy a un suspiro de tirar la toalla. Ponme un sueldo fijo a final de mes y mando a tomar viento mis aspiraciones profesionales.

Crisis, conciliación, números rojos, bancos... Estas palabras me están amargando la vida.

1 comentario:

  1. Hel, intenta aguantar un poco más!!

    También podrías (aunque es un poco arriesgado) trabajar temporalmente en algún trabajo con tu sueldo a final de mes, mientras la cosa esté mal y más adelante volver a subirte al tren de la interpretación, no?

    Ya puestos a plantearte dejarlo del todo, primero déjalo temporalmente que siempre tendrás tiempo de dejarlo definitivamente...

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